sábado, 12 de septiembre de 2009

Previsión de un futuro fascista

Entre tanta gente hablando sobre la nueva Ley de Medios, yo por mi parte, estoy volando de fiebre hace un par de días. Entre la rapsodia de representaciones que se ofrece al teatro de mi mente, cebada por el reposo al que me someto, se me viene al recuerdo "Forecast Fascist Future", un tema de la banda de mis delicias, Of montreal. Alguna resonancia entre ellas hay... Les dejo la letra, un link para escucharla y un ensayo en borrador de traducción.


Forecast Fascist Future

the language of the frost lobs dead balloons over ruins today
In view of wan wordless crowds that chase waifs to spires with fiery plumes
And incite the firmaments portrait of "A Drowning in Styx"
That gives impotents kicks

Boredom murders the heart of our age while sanguinary creeps take the stage
Boredom strangles the life from the printed page

Masking vapor trails from Mercury for a killer on Umbria
Who crippled birch mares now briars replace their old cotton limbs
Who will tell? I mean would it make a difference?
Look metal flower petal tears do not even appear in the Myopic Mirror

The moon was sagging in the sky as I held her face to mine
All our thoughts were coming in so clear beyond the Myopic Mirror
We were darting from the place where we just couldnt fit
For away from all the violence safely flying in our own orbit

Why do I always have to tell you forget about the prescient signs!?
Forget about the life we knew
May we never be stripped of anything we love
may we grow so gentle never go mental
may we never go go mental
may we always stay stay gentle

what was my number? I dont care!
No no no no no

***

Previsión de un futuro fascista

El lenguaje de los frígidos lóbulos hoy globos muertos sobre las ruinas
Las multitudes calladas de la red mundial que condenan a los marginados
a torres con plumas de fuego
e incitan que el firmamento se pinte como "Un naufragio en el Estige"
que al impotente le da un subidón.

El bodrio asesina el corazón de nuestra época
mientras que gusanos sanguinarios asaltan el escenario
El bodrio asesina la vida desde la prensa.

Cubriendo emanaciones de mercurio para un asesino en Umbria
que lisió abedules y yeguas cuyas extremidades de algodón hoy son espinas
¿Quién lo dirá? ¿Digo, significaría una diferencia?
¡Mirá! ¡Las lágrimas de pétalos de flores metálicas ni siquiera aparecen en Espejo Miope!

La luna se hundía en el cielo al sostener su cara contra la mía
y nuestra consciencia fluía con claridad al estar más allá del Espejo Miope.
Salíamos disparados del lugar en el que simplemente no encajabamos
volando libres en nuestra propia órbita lejos de toda violencia.

¿Por qué siempre tengo que decir que olvides los presentimientos?
¡Olvida la vida que conocimos!
Ojalá nunca nos quiten nada que amemos,
ojalá crezcamos mansos y nunca nos volvamos locos
ojalá nunca nos volvamos locos-locos,
ojalá siempre sigamos mansos-mansos

¿Cuál era mi número? Qué me importa!
No no no no no

Creo que es una bonita canción y además me gusta mucho porque sintetiza varias creencias que tengo sobre los medios masivos de comunicación. Creo que están centralizados y la descentralización los está dejando mal parados, pero que aún así logran su cometido de ser herramientas para la generación de tensión (miedo, stress) y bodrio, las dos condiciones necesarias para domesticar a un ser racional y permitir que se destruya sistemáticamente el medio ambiente y los derechos de la gente para satisfacer las (insatisfacibles) necesidades materiales de un grupo de impotentes. Me parece además que la televisión, en especial la ficción, es un método de formación de hábitos ya que el ser humano es de por sí un animal mimético; uno aprehende lo que ve en la televisión y actúa así, porque es lo único que conoce. Pero al escaparse de ese "Espejo Miope" en el que ciertos objetos "misteriosamente" no se reflejan, podemos lograr una nueva forma de vida, más digna y feliz, aunque esto implica muchas veces ser tildado de rebelde. Pero es mejor ser un "rebelde" que un manso, ¿no?

jueves, 10 de septiembre de 2009

Alejandro Rozitchner, un personaje de museo

Me entero por un comentario en un post viejo sobre Rozitchner, de éste artículo en el que también comentan un poco sobre su modus operandi. Muchas gracias.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Las mujeres y los colores

Repetidamente he escuchado a varios amigos burlarse de las novias y su "obsesión" con los colores, o mejor dicho, con distinguir diferentes tonalidades de los colores, con nombres la mayoría de las veces extraño. Mis amigos dicen que las mujeres distinguen más colores que los hombres. Al parecer es verdad.
Los seres humanos recibimos el color al ser herida la retina del ojo -una superficie interna de éste- por los haces luminosos reflejados por los objetos. En la retina poseemos tres tipos de células llamadas "conos", las cuales son estimuladas por diferentes frecuencias lumínicas, y que groseramente, puede decirse que sirven para percibir los colores rojo, verde y azul. A este fenómeno se lo llama tricromía, de "tréis" tres y "chrómos" color.
Al parecer, casi la mitad de las mujeres serían por el contrario tetracrómatas. Esto se debe a que el individuo tetracrómata recibe dos copias diferentes del gen del cono rojo o verde, los cuales están codificados en el cromosoma X. Entonces, una persona con configuración cromosómica XX, una mujer, puede poseer una retina tetracrómata y en consecuencia, poseer una sensibilidad cromática superior. Sin embargo, la tetracromacia funcional, la capacidad de distinguir colores más precisamente y en concordancia con esta facultad sensible, depende de algo más que de la tetracromía retinal pues debe ser aprendida en la práctica.

Les dejo un paper sobre eso.

Apatía política y entusiasmo

Nuestra sociedad es una sociedad nihilista. Esto puede empero comprenderse en dos sentidos radiacalmente opuestos. Por un lado, el nihilismo significa pérdida de los valores y esa concepción de la actualidad puede verse en las personas mayores, las cuales fueron alimentados o alumnos de una cultura que hoy ya no es válida. Por otra parte, es posible comprender el nihilismo de una forma más débil, no como pérdida, sino como carencia, carencia de valores.

Nuestra sociedad carece de valores, me refiero a valores fuertes, pero esto no es preocupante, sino que lo preocupante es el origen de este nihilismo. Dicho origen es un fuerte relativismo según el cual "cada uno tiene su verdad" o, como dice el adagio popular, cada cual tiene su flash.

¿Dónde se sitúa el saber hoy en día, en nuestra sociedad? En primer lugar, no está centralizado, no es homogéneo y mucho menos de aceptación unánime. El rol del sabio. el filósofo, nos llega desde nuestras raíces grecolatinas pero está gastado, se ha institucionalizado y convertido en una burocracia de los tecnicismos, muy lejano al poseedor de la sophrosyne (virtud de la armonía espiritual), aquel ideal de autoperfección griego.

Entre la casta de los "filósofos" cabe reconocer un especimen único, Alejandro Rozitchner, el cual habita un ambiente que no es tan común a su especie. Lejos de florecer en el invernadero académico, con sus paredes de vidrio que transparentan la realidad pero la aislan, Rozitchner desarrolla su profesión fuera del ámbito académico gratuito para todo ciudadano argentino. Por el contrario, (pareciera que) se gana la vida con sus cursos de "Entusiasmo" y "Nietzsche".
Me pregunto constantemente por qué se convoca constantemente a un sujeto como Rozitchner, sin calificacioes académicas exceptuando una licenciatura realizada hace más de 10 años y en el extranjero, a publicar notas de opinión en diferentes medios masivos, habiendo gente con mucho mayor poder de reflexión y conocimientos para llevar a cabo tal tarea.

Hoy me encuentro con dos notas de Rozitchner. La primera, en diario La Nazión y titulada "Honestidad brutal de un opinador político", la cual es un encadenamiento quejoso contra "los políticos" en un tono de apatía y molestia. Lejos de ser la opinión de un sabio, es solamente el eco de la apatía política del ciudadano medio ante la impotencia que siente al no encontrar candidatos representativos. Personalmente, alguien que se autoproclama "filósofo" o "filósofo aterrizado" (sic) debería poseer una visión más desarrollada y no tan reactiva al problema en cuestión. Pero no. La nota es una serie de insultos contra los K y contra la política argentina, la cual puede leerse superficialmente -como ya decíamos- como la queja del ciudadano medio, o puede leerse sabiendo que Rozitchner trabaja para Macri y que a Macri no le gustan los K. Y no es que no le gustan por apatía, sino más bien los detesta por su avidez política y mucho de lo que Rozitchner dice de los K es fácilmente aplicable a Mauricio Macri.

El segundo artículo, de El Cronista, titulado "Tolerancia e intolerancia en la Gran Ciudad", no es más que una entrevista que le hizo una estudiante de periodista sobre un tema que no es de su especialidad (a diferencia de "el entusiasmo") y mostrando un poco la hilacha, no sé si fascista pero si un poco bulldog, al decir cosas como

No actúo, claro, porque sería un loco y me matarían a patadas, pero imagino agarrar del pelo a alguien que tarda demasiado en la caja y tirarlo al piso, o increpar a alguien que tira un papel en la calle o trata mal a un chico, etc. Cuando viajo en subte y me toca ir parado me imagino agarrando a alguien y sacándolo de su lugar para sentarme yo, cosas de ese tipo.
Esto no parece ser un gran demostración de sabiduría (especialmente por considerar cosas "del mismo tipo" retar a alguien por tirar un papel a la vía pública que robarle el lugar en el subte a alguien). Me parece más bien todo lo contrario. La violencia no es más que la evidencia de una persona sin disciplina ni educación.
Rozitchner hace eco en la gente, se acopla al sentimiento del argentino medio y pretende desarrollar su discurso desde ahí. Pretende vender un producto, a saber, un visión del mundo. Pero las ideas, a diferencia de los regalos, no se envuelven ni se adornan. La vocación del sabio es la cultura, el cultivo espiritual, no la legitimación de la actitud natural y mucho menos su desviación con los fines de un partido político que pretende allanar el camino a un sector privilegiado, los poseedores de grandes capitales.

He escrito mails a estos diarios y a otros en los que Rozitchner publica notas, ofreciendome -cómo Lic. en Filosofía y académico- a dar mi visión del asunto. No he recibido respuesta, lo cual me lleva a pensar que no sólo que se presenta a este personaje que usurpa un rol fundamental en toda sociedad, sino que se excluye de los medios masivos a quien realmente pretende ejercerlo.

Esta campaña es tan exitosa, que Rozitchner se da el lujo de titular su nota "Honestidad brutal de un opinador político", porque claro, el es un opinador político, un hombre del montón, que no sabe pero opina porque no le gusta lo que ve, con el único fin de qe el lector se identifique. Pero luego firma como filósofo, porque claro, el sabe cómo viene la mano. ¿Qué mejor forma de legitimar la apatía política? Y luego habla de "entusiasmo"...

lunes, 31 de agosto de 2009

Chamanismo, Neochamanismo y Tecnochamanismo

El chamanismo es una palabra que hace referencia a una serie de prácticas realizadas por pueblos "primitivos", "originarios", "primigenios" o "de mentalidad mágica" o "religiosa". No hace referencia a prácticas concretas sino a un cierto tipo de creencias generales, más allá de que dos creencias chamánicas pueden estar en completo desacuerdo y aún así, ser ambas chamánicas.

El neochamanismo es una palabra un tanto más new age, con todo lo que eso significa, que hace referencia a un retorno a este tipo de creencias, desde la sociedad actual. No es que la persona esté inmersa en la mentalidad mágica sino que por el contrario, penetra en ella sin salir de la sociedad occidental, capitalista, técnica, cientificista, etcétera en la que vivimos.

Por último, tecnochamanismo hace referencia a una vuelta similar a la del neochamanismo, pero con la sútil diferencia que no se trata de simplemente penetrar en la mentalidad mágica desde la mentalidad técnica, sino más bien de hacerlas mutuamente comprensibles, o por decirlo de otro modo, de fusionar ambas mentalidades.

Así, un chamán realiza un ritual que comprende puesto que vive en un mundo mágico. El neochamán muchas veces es un incauto que repite un ritual tipificado sin conocer su significado íntimo o conocerlo de una forma meramente conceptual, como quien dice que conoce a otra persona -por citar un ejemplo- cuando ha visto una foto de ella.

El tecnochamanismo por el contrario pretender recuperar el conocimiento intuitivo, no conceptual ni lingüístico, que poseía el chamán y expresarlo con los conceptos técnicos de la ciencia moderna, o utilizarlos de guía para la ampliación de la ciencia moderna.

Esta postura implica que tras todo sistema de conocimiento hay una estructura real aprehendida, pero que dicha aprehensión sólo es intuitiva y jamás lingüística o conceptual. Los conceptos y las teorías son herramientas para interactuar con la realidad pero sin la intuición como guía no resultan de utilidad alguna.

miércoles, 12 de agosto de 2009

El poder evocativo de los símbolos

Nuevamente tengo el desagrado de encontrar publicada una nota escrita por Alejandro Rozitchner, esta vez en el Cronista. Ahora resulta que "los símbolos estimulan la pobreza del pensamiento", como si se pudiera estimular la pobreza, o como si dicha cualidad fuera inherente al pensamiento. Si bien ambas opciones me parecen ridículas, la notano me mueve a risa puesto que no está presentada como un chascarrillo sino que nuevamente usurpa este nefasto personaje el título de "filósofo", presentándose en los medios masivos y ocultando a los verdaderos pensadores, críticos, reflexivos y comprometidos con ideales. Soy de la opinión, y no lo oculto, que el título de la nota de Rozitchner desliza no tan sutílmente su intención: "estimular" la pobreza del pensamiento. Sí, estimular, puesto que lamentablemente nuestro país carece de un sector intelectual, crítico y comprometido con el país. Un pensamiento que nace, vive y muere dentro de las paredes de las universidades no puede ni debe ser tildado de crítico.

Volviendo a la nota en cuestión, me gustaría señalar algunas cuestiones. En primer lugar, nótese el léxico utilizado por Rozitchner -más descalificante que descriptivo- cuando afirma que los símbolos son representaciones primitivas o limitadas. También afirma de ellos que son una formar de "congelar" la realidad y de idolatrar al "lugar común" como "trascendente". Por mi parte, no creo que dichas aserciones resistan el menor análisis, pero prosigamos con la exposición de su posición antes de considerarla.

Considera Rozitchner a la paloma de la paz como un símbolo de pureza e inocencia -y extrañamente no de paz- y lo considera apto para un pensamiento "cortito y simplón", con lo que me hace preguntarme, en primer lugar, por qué no ilustra con blancas palomas sus pensamientos, y segundo, si piensa que aspirar a la paz es para gente "corta" y "simplona". La paloma de la paz es el símbolo que nos recuerda que aunque jamás se haya posado la paz sobre la faz de la Tierra, jamás debemos perder las esperanzas ni dejar de esforzarnos por su consecución. El símbolo de la paz, la paloma blanca, no es la adoración de lo común como si fuera algo trascendente, sino más bien y al contrario, la adoración de lo trascendente como si fuera algo común. No hay otra forma de presentar la paz, idea trascendente, que mediante un símbolo visible que nos la haga presente, ya que no lo está, para que no nos olvidemos de ella y caigamos en el burdo conformismo que exige Rozitchner frente a la realidad bajo el rótulo de "básico desamor por la realidad".

Rozitchner por su parte, cree que la representación simbólica "embarra" y simplifica el pensamiento, cerrándolo a las posibilidades generativas del pensamiento. Nuevamente, esta idea sería rídicula si no se la presentara con tanta solemnidad en un medio masivo. La paloma de la paz, no embarra ni simplifica nada; un símbolo, algo perceptible por los sentidos pero que nos hace presente algo trascendente a ellos, no puede imposibilitar la génesis de nuevos pensamientos puesto que el símbolo es por naturaleza una cosa y no una idea. Nos representamos la paz como una paloma pero eso no quiere decir que nos la representemos por necesidad de tal o cual manera, solamente que tomamos una paloma blanca para presentarla. Y si queremos, cambiamos el símbolo; lo representado, la paz, jamás queda restringida por su símbolo pues éste sólo le da ocasión de hacerse presente al pensamiento y de ninguna manera limita el concepto que tenemos de ella. Representar a la paz como una paloma blanca no significa que la paz tenga plumas o sea un ave, como parece implicar Rozitchner.

La Argentina necesita -según él- un nuevo pensamiento, y en eso estamos de acuerdo. Éste nuevo pensamiento consiste en no caer en viejas repiticiones, de acuerdo. Pero en lo que difiero es que un nuevo pensamiento suponga despojarnos de símbolos. No son los símbolos lo que están mal; lo deficiente es ya no creer en los símbolos, no creer en lo trascendente, no creer en que hay algo más allá de lo mostrado por el símbolo. Pero sí lo hay. El símbolo de la paz no hace presente algo que no existe sino que nos recuerda nuestro deseo, nuestro anhelo por la paz, anhelo de cuya realidad es difícil dudar.

Lo que pretende Rozitchner, al fin y al cabo, no es desechar los símbolos sino más bien olvidarnos de aquello que ellos nos representan, aquello que no está tan presente como quisieramos. No es la crítica lo que mata la vitalidad del pensamiento, sino que por el contrario, la crítica es el despliegue del pensamiento, que no se conforma con lo presentado y propone su trascendencia y la realizacion de los ideales que él contiene pero que, lamentablemente, no encuentra reflejados en el mundo. Ideales como paz, igualdad, felicidad, amor y quien sabe cuántos más.

lunes, 3 de agosto de 2009

Quejarse no es lindo, pero sirve para algo

Me topé hoy en una nota de la Nación escrita por Rozitchner, la monstruosa afirmación de que quejarse es lindo pero no sirve para nada. Según él, es lindo sentir la descarga del insulto, el desprecio por el otro y sentir que uno puede señalar "el origen del mal". Todo esto, me suena un poco raro. Por mí parte, cuando me quejo, no se siente "lindo", sino que lo que siento es una molestia, pero lo hago para señalar y poner de manifiesto algo que no está de la manera óptima. Algo que puede ser cambiado para mejor.

¿Ud. que piensan? ¿Les resulta divertido y "lindo" quejarse? Sí, claro, está la catarsis, pero si fuera lindo la gente buscaría motivos para quejarse en vez de evadirlos. Pero claro, para Rozitchner y su pseudofilosofia acrítica (porque si es acrítica es pseudofilosófica por definición) la queja como ritual de catarsis de la frustración es culpa del individuo y no del sistema en el que se inscribe, sistema que lo margina de la construcción y reconstrucción del propio sistema en el que vive.

Éste sofisma no parece tener otra finalidad que la coronación de la ideología acrítica argentina para hacer más gobernable la situación por el PRO. Sin embargo, antes de que llegue el PRO, nos queda un buen tiempo de los K. Y sobre esto no calla Rozitchner sino que aprovecha y mata dos pájaros de un sólo tiro: los K son neuróticos, porque son opisitores al poder, pero opositores con poder.

Como se verá (y sin intención aquí calificar a los K.), Rozitchner simplifica constantemente las reglas de juego para hacer su estrategia más fácil; así, si dejamos de lado que crítica -no la queja, puesto que este es un término peyorativo- nos queda tan sólo una oposición ciega. La oposición política es una fuerza fundamental de la democracia, que sirve de lastre al gobierno oficial para representar otros intereses en la polifonía dialogante y constructiva que debería ser la democracia, y aun más, la democracia argentina puesto que en este pais hay multitud de etnias, razas, religiones y formas de ver el mundo.

La queja de Rozitchner frente a la crítica es mejor objeto de sus críticas que una verdadera crítica. Quien piensa que está bueno Honduras y que Buenos Aires va estar mejor, no piensa tal cosa porque sí, sino porque se topa con la figura de un capitalista rabioso de dinero, capaz de morder al indigente que se acerca a tomar un minúsculo huesito de su colección personal. Frente a tal figura, el individuo no puede hacer nada. La queja es lo único que le queda y Rozitchner se la quiere quitar.

No dejemos nunca que nos quiten este recurso, el último, pues simboliza la esperanza. Por más mal que esté la situación nos podemos quejar y en nuestra queja vislumbrar un mundo mejor, un gobierno efectivamente y no nomimalmente democrático, una sociedad de igualdad de personas, de libertades y oportuninades en contraposición a una sociedad donde la policía te encuentra sospechoso porque estás "mal vestido" y eso implica que no tenés un "trabajo decente" y consecuentemente que "en algo raro andarás".

No dejemos nunca que nos quiten este recurso, el de quejarnos, el de evidenciar lo malo y de transparentar lo bueno; porque allí donde hay decadencia, sea moral o institucional, hay una forma auténtica que ha sido viciada y que puede volver a la normalidad. Pero para eso es necesario evidenciarla.

No dejemos nunca que nos quiten el recurso de la queja, ni que lo menosprecien. Cada individuo es legítimo poseedor del derecho de expresarse y si desea quejarse, en su impotencia, de algo que no puede cambiar, que lo haga, que lo evidencia, que se corre la voz, que se denuncie a viva voz que algo está podrido en Argentina. Si nos callamos, nos tenemos que aguantar lo que sucede.

No dejemos nunca que nos quiten el recurso de quejarnos, puede que no sea lindo pero sirve para algo.

Participan en Ukhronía